La bicicleta como herramienta de equidad urbana en Culiacán

Cuando hablamos de movilidad, solemos pensar en calles, vehículos, tráfico o tiempos de traslado pero detrás de cada viaje hay una persona que necesita llegar a algún lugar: a la escuela, al trabajo, al médico, a una tienda o simplemente a encontrarse con otras personas. Y no todas las personas tienen las mismas posibilidades para hacerlo. Por eso, hablar de movilidad también es hablar de equidad urbana.
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En Culiacán, contar con un automóvil puede facilitar muchos desplazamientos, pero también implica gastos de compra, combustible, mantenimiento y estacionamiento que no todas las personas pueden asumir. Para muchas, caminar, utilizar el transporte público o la bicicleta son alternativas más accesibles. En particular, la bicicleta permite recorrer mayores distancias que caminando con un costo de operación relativamente bajo, convirtiéndose en una herramienta que puede ampliar las posibilidades de desplazamiento y, con ello, el acceso a las oportunidades que ofrece la ciudad.

La bicicleta ya forma parte de la movilidad cotidiana de Culiacán. Durante el Conteo Ciclista 2023, realizado por Mapasin, Estrategia Misión Cero e IMPLAN Culiacán, se contabilizaron alrededor de 4 mil personas ciclistas en 15 puntos de la ciudad durante dos días. Esto nos recuerda que no estamos hablando de una forma de movilidad del futuro, sino de una realidad que ya existe y que necesita mejores condiciones para desarrollarse.
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Pero tener una bicicleta no garantiza poder utilizarla de manera segura ya que para que realmente sea una alternativa de movilidad, necesitamos calles con velocidades adecuadas, cruces seguros, infraestructura ciclista conectada, iluminación, sombra y conexiones con otros modos de transporte. En Culiacán existen diferentes tramos de infraestructura ciclista, pero uno de los retos sigue siendo lograr que estos funcionen como una red continua y útil para los viajes cotidianos, y no solamente como segmentos aislados.

Pensar en bicicleta también significa pensar en la calidad de nuestras calles, necesitamos una red ciclista bien conectada que pueda acercar viviendas, escuelas, centros de trabajo, parques, comercios y transporte público. Además, muchas de las mejoras necesarias para pedalear de forma segura también benefician a quienes caminan, utilizan el transporte público o simplemente necesitan cruzar una calle. Una calle más segura para las bicicletas puede ser, al mismo tiempo, una calle más segura para muchas otras personas.
La equidad no significa que todas las personas tengan que utilizar la bicicleta, significa que más personas puedan elegir cómo moverse, sin que tener un automóvil sea un requisito para acceder a la ciudad. Habrá quienes caminen, utilicen el transporte público, pedaleen o necesiten un automóvil; lo importante es que existan alternativas seguras y accesibles para cada necesidad.
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La bicicleta no resolverá por sí sola todos los problemas de movilidad de Culiacán, pero sí puede ser una de las herramientas para construir una ciudad con más opciones. Porque hablar de bicicleta no es solamente hablar de transporte sustentable: es hablar de acceso, de oportunidades y del derecho de todas las personas a moverse por su ciudad de manera segura, accesible y digna.
