Reporte anual de calidad del aire en Culiacán (Comportamiento mensual de PM 2.5 en 2025). NORMA Oficial Mexicana NOM-172-SEMARNAT-2023, Lineamientos para la Obtención y Comunicación del Índice de Calidad del Aire y Riesgos a la Salud.
Contar con un promedio anual de 12.69 microgramos por metro cúbico de material particulado fino (PM2.5) en la ciudad de Culiacán excede el límite establecido por la Norma Oficial Mexicana NOM-025-SSA1-2021, que fija un máximo de 10 µg/m³ como promedio anual para proteger la salud de la población. Además, este valor es más del doble a las directrices actualizadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2021, que recomiendan un límite de solo 5 µg/m³.

Invierno (Diciembre-Febrero). Los meses con más concentraciones de PM 2.5 se registran durante el invierno, podemos observar que hasta un 35.5% del mes de diciembre y un 29 % del mes de enero se mantuvieron en niveles regulares de calidad del aire. Presentándose como los meses con más contaminación del año, con un promedio mensual de 19.64 µg/m³ en diciembre y un 18.97 µg/m³ en enero. Mientras que febrero presentó un promedio mensual de 16.89 µg/m³ y podemos observar una calidad del aire regular durante un 10.7% del mes.
La inversión térmica, un fenómeno que atrapa el aire frío cerca del suelo bajo una capa de aire cálido, limita la dispersión de las partículas durante esta temporada. Este problema se ve aumentado por la quema de pirotecnia y fogatas asociadas a las celebraciones de fin de año, lo que genera eventos pico de contaminación. A esto se suma el grave problema de las quemas a cielo abierto, una práctica común en la región durante esta temporada, y el incremento de la flota vehicular lo que ha intensificado las emisiones vehiculares. Estas condiciones, combinadas hacen que el invierno sea la época más crítica para la calidad del aire.

Primavera (Marzo-Mayo). En primavera, las concentraciones de PM2.5 disminuyeron significativamente, registrando niveles más bajos que en invierno. La reducción de concentraciones en esta temporada se debe a las condiciones atmosféricas más cálidas y la mayor circulación de aire, que favorecen la dispersión de contaminantes. El registro de concentraciones más altas en primavera fue en marzo, debido a que el promedio mensual fue de 13.38 µg/m³, siendo más alto que abril y mayo. Sin embargo el resultado fue de buena calidad del aire ya que no superó los 15 µg/m³.
Verano (Junio-Agosto). Durante el verano, los niveles de PM2.5 disminuyeron aún más y es la temporada del año donde se observan en su nivel más bajo. Agosto se registró como el mes más limpio del verano y el segundo más limpio del año. Registrando un promedio mensual de 7.50 µg/m³. A pesar de las altas temperaturas, que tienden a estabilizar el aire, las corrientes atmosféricas características de la temporada ayudan a dispersar las partículas.
Otoño (Septiembre-Noviembre). A finales del verano y principio del otoño el mes de septiembre presentó las concentraciones más bajas de todo el año con un promedio mensual de 6.53 µg/m³. A mediados del otoño las concentraciones de PM2.5 comenzaron aumentar nuevamente, alcanzando valores significativos en noviembre de 17.71 µg/m³ como promedio mensual y observándose hasta un 16.7% del mes con calidad del aire regular. Este aumento está relacionado con la estabilidad atmosférica que limita la dispersión de contaminantes, el cambio de clima, etc. Estas condiciones son una antesala al deterioro de la calidad del aire que se observa con mayor intensidad al llegar el invierno.
