“Para comprender la seguridad no hay que enfrentarse a ella, sino incorporarla a uno mismo.” Allan Watts (1915 – 1973), filósofo británico.
El crecimiento acelerado de la mancha urbana en las últimas décadas ha ido de la mano con el desarrollo de vías rápidas, puentes antipeatonales, distribuidores viales e infraestructura destinada al uso de modos motorizados de transporte (Figueroa, 2005).
Esto genera fuertes discrepancias que conlleva a una configuración espacial poco adaptada a las necesidades de peatones. Las vías rápidas, distribuidores viales puentes vehiculares, pasos a desnivel, entre otros, obstaculizan el acceso y dificultan la circulación fluida y segura de peatones.
El crecimiento del índice de vehículos en las ciudades da como resultado un incremento de accidentes viales y de tasas de mortalidad.[/caption]
A menudo, se pueden prevenir las muertes o traumatismos que sufren los peatones y, si bien existen intervenciones de eficacia probada, en muchos lugares todavía no se concede a la seguridad peatonal la atención que merece.
La reducción o eliminación de los riesgos en las sociedades modernas a los que se han de enfrentar las personas que se transportan a pie es un objetivo político importante que se debe de alcanzar.
Los accidentes que involucran a los peatones no deberían verse como hechos inevitables o cotidianos pues, en realidad, son una problemática que se debe prevenir, las personas tienen derecho a la movilidad y las ciudades la deben garantizar.
Beck habla sobre el riesgo en las sociedades modernas, ve el riesgo de la siguiente forma: - El riesgo es democrático (afecta a todos y a veces varía su intensidad según factores). -Implica desafíos donde todos tenemos que tomar partido.
Parte 1 de 3
Fuentes: INFORME SOBRE LA SITUACIÓN MUNDIAL DE LA SEGURIDAD VIAL 2013, ONU: 2013.