Diseño urbano y ¿violencia de género?

Diseño urbano y ¿violencia de género?

¿Alguna vez se han preguntado si el diseño de nuestras ciudades podría está relacionado con ambientes y patrones de conducta violentos? Jane Jacobs, la gran teórica y activista en temas urbanos decía:

«Las calles, sus usos y sus usuarios son participantes activos en el drama de la civilización contra la barbarie que se desarrolla en las ciudades» y que «mantener la seguridad de la ciudad es una tarea fundamental de las calles de una ciudad».

Muchas ciudades en el mundo se han basado su diseño históricamente en un único objeto de estudio y en un único concepto de diseño: el hombre. Es decir; un diseño androcentrista el cual se enfoca de forma exclusiva en las necesidades físicas, psicológicas y sociales de ellos.

Muchas ciudades en el mundo se han basado su diseño históricamente en un único objeto de estudio y en un único concepto de diseño: el hombre.

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En consecuencia, el diseño de nuestras ciudades ha dejado en el olvido al resto de los individuos: mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad ¿Esto quiere decir que el diseño urbano androcéntrico, es violento? Tal vez, no necesariamente.

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo, el diseño de los espacios se concibe en las necesidades de quien hará uso de estos. Si el espacio público fuese utilizado sólo por varones jóvenes sin limitaciones físicas o mentales, entonces probablemente sería un espacio óptimo. Pero no es así.

Un espacio público con este diseño rechaza su uso por parte de las mujeres. Y cuando ellas están en él, se encuentran con un contexto urbano que no contempla ninguna de sus necesidades.

Es así que caemos en la cuenta, por ejemplo, de que el espacio no suele estar preparado para recibirlas si llevan tacones de aguja o a su bebé en carriola. Pero ¿Cómo es que estos aspectos generan violencia?

 

El diseño de los espacios se concibe en las necesidades de quien hará uso de estos.

 

Por una parte, si te sientes rechazada por un espacio que por definición es “de todos” y este te excluye de manera constante; eso podría considerarse una forma de violencia pasiva.

Además, el diseño del espacio puede estar enviando el mensaje a las mujeres de que «ellas no deberías estar ahí, ese no es su lugar y si insisten en usarlo las consecuencias pueden ser desagradables».

El mensaje es recibido por todos y no es de extrañarse que cuando le ocurre algo violento a una mujer en el espacio público; se escuche decir “es que no debió caminar por ahí; ¿qué hacía ahí a esa hora?”

a violencia de género existe en nuestras sociedades y el diseño de nuestras ciudades ha llegado a ser el espacio que le brinda las oportunidades a este fenómeno para que se continúe produciendo.

 

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¿Cómo se le puede desincentivar a través de las calles? Jane Jacobs sugiere tres aspectos a considerar en el diseño:

  1. Una demarcación clara entre el espacio público y el privado.
  2. Los edificios no deben dar la espalda a la calle dejándola con muros ciegos y sin ojos de vecinos que miran constantemente hacia ella.
  3. Calles llenas de personas; vecinos, transeúntes, consumidores, visitantes, turistas. La lista es larga.

Es sabido que la violencia de género es un fenómeno complejo que puede generarse por diversas razones. Pero es necesario luchar por concebir espacios públicos que funcionen más como amortiguadores de violencia y menos como cómplices de esta.

 


BLOG INVITADO.
Autora: Gloria Morales. Licenciada en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Maestra en Arquitectura y Urbanismo por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Investigadora en temas urbanos. Actualmente doctoranda en Geografía por la Universidad Autónoma de Barcelona.

2 thoughts on “Diseño urbano y ¿violencia de género?”

  1. PATRICIA FONSECA NAVARRO says:

    Gracias, hasta ahora comprendo porqué en algunas ocasiones no me sentía a gusto en ciertos lugares. La lectura me lo hizo recordar; simplemente era una incomodidad que en su momento pensé que se trataba de algo interno, pero ahora cobra sentido, simplemente no me sentía segura y no lograba darme cuenta de ello. Definitivamente, los espacios tienen un impacto en nuestra seguridad.

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